CONOCEMOS EL MUSEO NAVAL DE CARTAGENA

En el taller “Conoce tu ciudad” visitamos el Museo Naval de Cartagena, donde pudimos conocer de forma amena y cercana una parte muy importante de la historia de nuestra ciudad y su relación con el mar.


Durante la visita recorrimos distintas salas del museo, en las que pudimos ver maquetas de barcos, objetos, mapas, uniformes y curiosidades relacionadas con la vida en la Armada. Uno de los momentos más destacados fue poder ver de cerca el submarino Isaac Peral, una auténtica joya histórica que despertó el interés y la admiración de todos.

Desde el taller queremos agradecer al Museo Naval de Cartagena por su acogida y por permitirnos disfrutar de un espacio tan acogedor lleno de historia.

De manera muy especial, queremos dar las gracias también al Teniente de Navío Tomás López por la fantástica visita guiada que nos ofreció. Gracias a su cercanía, su buen humor y su forma tan clara de explicar, el museo cobró vida, transformando cada sala en una historia que se escuchaba con atención y curiosidad. Además, nos enseñó muchas expresiones del lenguaje del mar, acercándonos aún más a la vida a bordo en la Armada y sacándonos más de una sonrisa. Su entusiasmo, sus anécdotas y su pasión por lo que hace lograron que la visita se nos pasara volando y que todos saliéramos con la sensación de haber vivido una experiencia diferente, divertida y muy enriquecedora.

Queremos agradecer también al Capitán de Corbeta Jesús Flores, por la visita guiada que nos ofreció y por compartir con nosotros su amplia experiencia profesional. A lo largo de la visita nos habló de sus numerosos años embarcado, de sus destinos y de las muchas anécdotas vividas en distintos lugares del mundo, que hicieron que cada explicación resultara aún más interesante y cercana. Sus historias nos permitieron imaginar la vida a bordo, comprender mejor el trabajo diario en la Armada y sentir de primera mano lo que significa navegar y servir en el mar.

Una visita como esta nos recuerda que la historia no solo se aprende en los libros, sino que también se vive cuando se recorre, se observa y se escucha con atención.

Gracias a esta visita, nos llevamos mucho más que información: nos llevamos recuerdos, curiosidades y el cariño por una parte esencial de Cartagena.